Relatores

Manchester United-Liverpool fue suspendido por protesta de los hinchas en Old Trafford


02 de mayo de 2021

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Por Julio Martínez

Un grupo de fanáticos del United se quejaron ante las autoridades del club con una invasión en el estadio que motivó la postergación del partido

La postal no se remitió a un festejo por el campeonato, sino todo lo contrario. La imagen entregó un total de 200 hinchas en el mismísimo campo de juego del mítico Old Trafford en señal de protesta. Bengalas, cánticos y algún manejo poco dúctil de la pelota entre fanáticos. Inédita en tiempos de pandemia. El mensaje fue directo a los propietarios del Manchester United, la familia Glazer, y de paso al resto de los clubes/empresas de la Premier League. 

La trunca Superliga abrió el debate en Europa y despertó a los hinchas, los verdaderos dueños de los clubes más allá de los negocios. Los del Chelsea lo hicieron 48 horas después del anuncio de los 12 clubes fundadores en la previa de un partido por Premier League, los del Arsenal también se hicieron sentir y hoy, los del United, no solo rodearon Old Trafford, lograron entrar.
 

La invasión demoró la hora pactada del clásico entre Manchester United y Liverpool, cuyo resultado despertaba mucho interés en Manchester City porque un triunfo o empate de los dirigidos por el alemán Jürgen Klopp les permitía consagrarse campeones.

La puntualidad inglesa se topó con 200 simpatizantes en estado eufórico y contestario. Un aviso más. Esta vez más concreto ¿Las autoridades del fútbol inglés habrán tomado nota con temor a que otros equipos emulen a los del United?

Europa, primer mundo como le dicen, sacó a relucir en sus hinchas una pasión genuina por el club. El amor al club, a la camiseta sobre los intereses económicos. 

"La Premier League reconoce el derecho a protestar, pero condena los actos que han podido poner en peligro a la Policía o al 'staff' del encuentro. El partido ha sido aplazado por motivos de seguridad", publicaron desde la página de la liga inglesa.

La ciudad de Manchester fue centro de manifestaciones para un nuevo aviso contra los poderosos del fútbol. La Superliga fue la gota que rebasó el vaso ante la gestión cuestionada de los Glazer. Da la impresión que esto continuará.

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