Relatores

"No puede ocurrir que pase la denuncia mediáticamente y después nos olvidemos y volvamos a lo mismo”


18 de mayo de 2021

Compartir esta nota en

por Ayelén Pujol

La entrenadora y referenta en deporte y género analiza la denuncia presentada por futbolistas argentinas ante la FIFA contra un director técnico por abuso sexual.

Mónica Santino eligió el fútbol como espacio de militancia feminista desde antes que su convicción y su pasión se cruzaran. Presidenta de la CHA (Comunidad Homosexual Argentina) entre 1994 y 1996, desde hace años es una referencia del deporte que jugó: después de militar allí compitió dos años en All Boys en el campeonato de Primera División de la AFA y desde entonces se formó en todo lo que pudo vinculado a la pelota. Es profesora de educación física, periodista deportiva, directora técnica en la Nuestra Fútbol Feminista en la Villa 31 y hoy además trabaja como asesora: en la Ciudad de Buenos Aires del diputado Claudio Morresi y en la provincia es integrante del Comité asesor de género y diversidad.

 

La denuncia por los abusos en el fútbol femenino -un reclamo presentado por un colectivo de jugadoras argentinas ante la FIFA contra un entrenador por abuso sexual- le generó un “impacto positivo”. “La verdad, me dio una sensación de alivio. Es una decisión histórica lo que las jugadoras de fútbol hicieron, no hay antecedentes de algo así. Y me da esperanzas en la nueva generación de jugadoras y lo que viene pasando. Esto va directo a la hipocresía del fútbol. Nos acostumbramos a la vieja consigna del ‘todo pasa’. Ojalá que esto le haga un poco de daño a esa consigna y se terminen los abusos de todo tipo en el deporte que amamos”.


La denuncia está en la Comisión de Ética de la FIFA y fue presentada con el patrocinio de FIFPRO, el sindicato mundial de futbolistas. Santino, referente en cuestiones de género y deporte por su trabajo territorial y su formación política, fundadora hace 14 años del espacio social y futbolístico La Nuestra, cree que este hecho ocurre en este contexto histórico también por los avances del feminismo. “Lo atribuyo al movimiento feminista, a la unión que el fútbol tiene con los feminismos a esos dialogos mas intensos”, dice. Y marca el quiebre histórico: “Esto cuando jugábamos nosotras en los ‘90 e incluso en los ‘80, era imposible de imaginar siquiera. Se trata de poner luz sobre un tema tan grave y complejo. Empieza a dar una sensación de justicia en un mundo hostil como es el fútbol y el deporte en general para las mujeres y las disidencias”.

 

-El comunicado de AFA, lo único que expresó la entidad hasta ahora, dice que no saben de quién se trata, aunque FIFPRO afirme que es un técnico empleado por ellos. ¿Te sorprende?

-No nos asombra, es un poco más de lo mismo. Cuando pensás en el universo fútbol por lo general se patea la pelota afuera. Aparece el ‘yo no fui, yo no tengo nada que ver, yo no hice nada’, como no haciéndose cargo. Más allá de la sanción que haya que tener con este entrenador el problema es cómo se sigue, cómo laburás con perspectiva de género con una institución que nunca lo hizo. Y que no alcanza con el área, el departamento y la foto cuando hacemos el curso por la Ley Micaela si no vas al hueso, si no tomas decisiones profundas para erradicar estas cuestiones.

-¿Tiene que haber más mujeres?

-Que siga habiendo dos mujeres o tres en un universo de varones donde se toman decisiones es algo que hay que revisar.

Santino cuestiona al ente más poderoso del fútbol argentino. Participa de la Coordinadora Sin Fronteras de Fútbol Feminista, un espacio que nuclea a hinchas y socias de clubes, a jugadoras de fútbol, periodistas, entrenadoras y dirigentas. Piensan y llevan adelante acciones para tener un fútbol libre de violencias. Participaron de las movilizaciones por la aprobación del derecho a la interrupción voluntaria del embarazo y se movilizaron a la puerta de la AFA cuando el entrenador Carlos Borrello dejó afuera de la lista de convocadas a un grupo de futbolistas tras el Mundial de Francia 2019.

 

 

“Es muy agotador seguir explicando que la perspectiva de género no es un tema de mujeres. Y que hay abusos que van dirigidos a varones y a varones menores de edad”, dice Mónica. En el fútbol masculino todos los fines de semana hay jugadores que aparecen en el campo pese a estar denunciados por violencia de género. E incluso aunque los clubes que los contratan tengan sus espacios de género. Son las batallas que desde la Coordinadora se siguen dando: “Son batallas culturales que seguimos dando día a día miles de compañeras. Es una pulseada de poder, una lógica de cómo se construye el poder y sobre qué bases”, explica.

Y agrega que las instituciones deportivas necesitan la aplicación de la Educación Sexual Integral y la Ley Micaela. “Lo necesitan a gritos para que esta deconstrucción sea cierta. No puede ocurrir que pase la denuncia mediáticamente y después nos olvidemos y volvamos a lo mismo”.

 

-¿Hay en los clubes un pacto de silencio entre esa mayoría de varones que integran Comisiones Directivas?

-Es un problema social que atraviesa a las entidades deportivas. Por lo general, a nosotras nos ven como una amenaza. Es porque estamos moviendo las bases de lo que son privilegios que se han sostenido durante siglos. Me parece y es muy importante que los compañeros varones futbolistas apoyen estas iniciativas, como esta denuncia de las jugadoras.
-Es esta idea de hablar de todes, ¿no?

-Claro, cuando hablamos de un fútbol mejor hablamos de un fútbol mejor absolutamente para todes. Somos laburantes del deporte, hay que dejar de ver a un futbolista que genera tanto dinero como rinde como deportista. Hay que observarlo de manera integral. Estamos hablando de personas y muchas veces de personas en formación, con sueños, que quieren ser mejores. Cuando te topás con estas situaciones de abusos es terrible, es demoledor, no podemos dejar que ocurran.
-¿Te parece que esto muestra que el fútbol y el deporte no queda aislado de lo que ocurre en la sociedad?

-Mirá, si hacés la comparación con lo que son los abusos intrafamiliares a veces en las familias también funcionan estas lógicas de complicidad. Se tiende un manto de piedad perverso donde la víctima está callada durante años y escucha ‘no digas nada porque es tu papá o tu tío’. Si lo trasladás a una institución ocurre lo mismo. Con esto también hay que terminar.

-¿Estás de acuerdo en la manera en que se presentó? El hecho de que hayan recurrido a la FIFA y no a la justicia, por ejemplo.

-No sé si es la mejor manera, pero creo que fue la posible. No hay manera de entrar en una institución como la afa con un tema así y con la persona en cuestión con mucho poder. Lo aconsejable siempre es cuidar a las víctimas, seguir los pasos judiciales. Pero la manera de que algo se mueva y como decimos en fútbol ‘lastimar cuando queremos hacer un gol’, acá es lastimar al patriarcado con lo que le molesta. ¿Qué le molesta? Lo público. Y que le venga por arriba, en este caso a través del ente que lo rige, que es la FIFA. El hecho de que tome estado público internacional también ayuda a enfrentar los silencios. Vamos a ver como resulta, pero entiendo que fue la manera posible.

-¿Marca un antes y un después?

-Ojalá que sea una bisagra. Es un tema tremendo, complejo, un debate pendiente y no podemos seguir pensando que hay cuerpos de jugadoras y jugadores abusados. Y digo abusado en todo sentido, con abusos sexuales, pero también de autoridad, que tiene que ver con la forma en que se prepara a un futbolista desde que llega a formarse hasta jugar en Primera División.

Compartir esta nota en