Relatores

Sindy Ramírez: la mediocampista que atajó el día que San Lorenzo salió campeón


23 de mayo de 2021

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por Delfina Corti

En el fútbol femenino argentino, varias jugadoras fueron las que se pusieron los guantes durante un encuentro. En un partido definitorio, únicamente Sindy Ramírez. En 2015, San Lorenzo salió campeón del torneo argentino por segunda vez en su historia tras un partido desempate frente a la UAI Urquiza. Aquel día, la mediocampista uruguaya jugó bajo los tres palos.

“Me gusta aprender a jugar en distintas posiciones para ayudar al equipo cuando lo necesite”, confesó Sindy Ramírez cuando llegó a San Lorenzo en 2014. Estos años, en el fútbol argentino, le dieron la razón: jugó de arquera, defensora, mediocampista y delantera. 

La semana previa al partido desempate que definiría al campeón del 2015, el técnico se le acercó a Sindy Ramírez durante un entrenamiento para comunicarle que atajaría en la final del campeonato. Brenda Molina, la arquera titular de San Lorenzo, se había fracturado días atrás la tibia y el peroné durante un partido de futsal. Porque sabía que el equipo la necesitaba, la uruguaya no dudó en responderle a su entrenador Agustín Benchimol que no tendría problema. No sin antes pedirle: “Lo único que necesito es que esta semana me pongas un entrenador de arqueras”.

Sindy Noelia Ramírez Acosta tenía 24 años y, además, contaba con la garra charrúa, propia también de las jugadoras uruguayas. Había vuelto al fútbol argentino después de jugar cinco años en Montevideo, donde se había proclamado campeona con Nacional en 2010. 

Era su segunda experiencia en el club de Boedo, la anterior había sido en el 2009. En aquel momento, con 18 años, había decidido cruzar el charco y vestir la camiseta azulgrana por descontento con el fútbol femenino de su país.

“Soy la clase de jugadora que se saca a una rival de encima y ya la toco. No soy de las que agachan la cabeza y siguen corriendo. Me gusta jugar en equipo”, declaró a los pocos días de su primera experiencia en Argentina. Quizá, por este motivo, Benchimol confió en ella para el partido más importante de la temporada. 

Durante los siete días previos a la final del Torneo 2015, Sindy Ramírez practicó bajo los tres palos.Y junto a un amigo del cuerpo técnico entrenó y aprendió las nociones básicas del puesto: cómo tirarse, cómo estar ubicada, cómo colocar la barrera en un tiro libre. 

El 26 de septiembre, en una terrosa cancha de El Porvenir, la UAI Urquiza y San Lorenzo disputaron el partido desempate para definir quién sería el campeón del torneo argentino. Aquel día, ambos equipos jugaron con su vestimenta alternativa. Las jugadoras del Furgón salieron con su camiseta negra. Las de Boedo, con su camiseta blanca. Y Sindy Ramírez, por primera vez, se vistió con la 1 en su espalda. 

A los doce minutos del primer tiempo, recibió el único gol de la UAI Urquiza, en los pies de Belén Potassa. Tras un pase entre líneas de Paula Ugarte, la delantera quedó mano a mano frente a Sindy Ramírez que no tuvo muchas opciones para evitar el primer tanto del partido. 

Tras el correr de los minutos, la mediocampista devenida arquera comenzó a sentirse más cómoda bajo los tres palos. Y, durante el resto del partido, no se complicó. “Se la queda Ramírez Acosta”, relató la trasmisión de la UAI Urquiza durante varios pasajes del primer tiempo.

A los 11 minutos del complemento, como si ponerse los guantes no le hubiera resultado suficiente, Sindy Ramírez se encargó de un tiro libre cerca de su área  e hizo lo que mejor le sale: leyó muy bien la jugada y, tras una desatención rival, dio la asistencia para el primer gol de San Lorenzo.

“Ramírez Acosta hace un tiro libre. Agustina Fernández…¡Goool de San Lorenzo! ¡Qué saque bárbaro de la arquera Ramírez Acosta”, relató Martín Ripari en la transmisión, con un marcado hincapié en la R de Ramírez porque como diría Roberto Fontanarrosa “la cosa también está en los nombres, en cómo suenan”.

A los 17 minutos del segundo tiempo, tras un tiro libre en el borde del área de la UAI Urquiza, Noelia Espíndola marcó el segundo gol de San Lorenzo. Mientras tanto en el área azulgrana, Sindy Ramírez ya había tomado total confianza en el arco. Durante el complemento, incluso, se quedó con la revancha frente a Potassa y le tapó un mano a mano a la goleadora del Furgón. 

Y, en los momentos en los que la arquera falló en el cálculo de algún centro o contraataque rival, la suerte estuvo de su lado. Como hubiera dicho su compatriota el Bebe Coppola, director técnico del club de fútbol del pueblo de Nico Pérez, la buena suerte en muchas ocasiones es parte de la táctica del partido.

Aquel año y con una mediocampista como arquera, San Lorenzo se consagró campeón del torneo local por segunda vez en su historia. Y por última vez. Desde aquel momento, Sindy Ramírez rotó por diferentes puestos en la cancha y, hoy, juega de central en el equipo dirigido por Nicolás Basualdo. 

En el vestuario de Boedo, aún quedan varias jugadoras que levantaron la copa en 2015. Y cada vez que rememoran el último campeonato que ganaron, le recuerdan a Sindy Ramírez su paso por el arco y sus atajadas: “Sale Ramírez Acosta, otra vez se queda con la pelota Ramírez Acosta”. 

Aquel 26 de septiembre de 2015, Sindy Ramírez -tal como relató la trasmisión- se quedó con la pelota en más de una oportunidad con esa misma fuerza que genera la R de su apellido. Porque la cosa, también, está en los nombres.

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